Un síntoma es
una señal o indicio de algo que está en desequilibrio o que sucediendo. Es un
aviso muy útil que nos está alertando de una situación subyacente.
Algunos
ejemplos de síntomas en el plano personal:
·
Un dolor de cabeza
·
Olvidarse dónde puso las llaves
de la casa
·
Cabellos en el peine
·
El cinto habitual que ajusta un
poquito más
Otros ejemplos
en el plano empresarial / laboral:
·
Tardanzas del personal o en la
entrega de mercadería
·
Olvidos de entrevistas
·
Discusiones entre miembros del
equipo
·
Caídas en las ventas
Ahora bien,
todo síntoma tiene una causa que lo genera.
Muchas veces,
cuando reconocemos un síntoma, lo atacamos: ante un dolor de cabeza tomamos un
analgésico, ante la tardanza de un personal se lo sanciona, ante la caída de
las ventas se hace una promoción. Puede ocurrir que desaparezca el síntoma,
pero será temporario porque no se analizó ni atacó la causa que lo generó.
¿Y si el dolor
de cabeza es causado por problemas de vista?, ¿y si la tardanza de un personal
es a causa de su desmotivación?, ¿y si la caída de las ventas es causada por
mala atención del personal?
Respecto de
los síntomas, visualizo las siguientes situaciones a analizar:
1. No
se lo quiere ver (necedad o soberbia) è
peligroso
2. No
se lo puede ver (incapacidad) è
peligroso
3. Se
lo ve y no se le da importancia (valoración inapropiada) è
peligroso
4. Se
lo ve, se le da importancia y se lo ataca con alguna solución è
insuficiente
Y digo que es
insuficiente porque si bien puede haber desaparecido temporariamente, puede
volver y aumentado, generando más destrozos.
El primer
paso, entonces es estar alerta a los síntomas ya que le están diciendo que algo
no anda bien y si se lo detecta apenas aparece, es probable que sea más fácil y
menos cruento atacar la causa que lo generó.
El segundo
paso es tratar de detectar lo que está causando es síntoma. Como sugerencia, en
el campo empresarial hay solo 3 focos que generan desequilibrio: los recursos
humanos (los que hacen las cosas), la tecnología (las herramientas y ambientes
donde se desarrollan las actividades) y los procesos (cómo se hacen las cosas).
El tercer paso
es pensar y accionar las soluciones para atacar la causa que genera el síntoma.
El cuarto paso
es controlar si el síntoma desapareció o se mantiene. En el caso en que se
mantenga, se erró en la solución o en la definición de la causa o solamente no
se dio el tiempo necesario y si desapareció, felicitaciones y brinde por el
avance.
Conclusión:
ataque la causa para que desaparezca el síntoma.
Para toda consulta, comunicarse
con:
Ing. Juan José Lansky
Magíster en Adm. Estratégica de
Negocios.
Marketing A Su servicio
juanjolansky@arnet.com.ar
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