jueves, 14 de marzo de 2013

Atacando el síntoma no desaparece la causa


Un síntoma es una señal o indicio de algo que está en desequilibrio o que sucediendo. Es un aviso muy útil que nos está alertando de una situación subyacente.

Algunos ejemplos de síntomas en el plano personal:
·         Un dolor de cabeza
·         Olvidarse dónde puso las llaves de la casa
·         Cabellos en el peine
·         El cinto habitual que ajusta un poquito más

Otros ejemplos en el plano empresarial / laboral:
·         Tardanzas del personal o en la entrega de mercadería
·         Olvidos de entrevistas
·         Discusiones entre miembros del equipo
·         Caídas en las ventas

Ahora bien, todo síntoma tiene una causa que lo genera.

Muchas veces, cuando reconocemos un síntoma, lo atacamos: ante un dolor de cabeza tomamos un analgésico, ante la tardanza de un personal se lo sanciona, ante la caída de las ventas se hace una promoción. Puede ocurrir que desaparezca el síntoma, pero será temporario porque no se analizó ni atacó la causa que lo generó.

¿Y si el dolor de cabeza es causado por problemas de vista?, ¿y si la tardanza de un personal es a causa de su desmotivación?, ¿y si la caída de las ventas es causada por mala atención del personal?

Respecto de los síntomas, visualizo las siguientes situaciones a analizar:
1.      No se lo quiere ver (necedad o soberbia) è peligroso
2.      No se lo puede ver (incapacidad) è peligroso
3.      Se lo ve y no se le da importancia (valoración inapropiada) è peligroso
4.      Se lo ve, se le da importancia y se lo ataca con alguna solución è insuficiente

Y digo que es insuficiente porque si bien puede haber desaparecido temporariamente, puede volver y aumentado, generando más destrozos.

El primer paso, entonces es estar alerta a los síntomas ya que le están diciendo que algo no anda bien y si se lo detecta apenas aparece, es probable que sea más fácil y menos cruento atacar la causa que lo generó.
El segundo paso es tratar de detectar lo que está causando es síntoma. Como sugerencia, en el campo empresarial hay solo 3 focos que generan desequilibrio: los recursos humanos (los que hacen las cosas), la tecnología (las herramientas y ambientes donde se desarrollan las actividades) y los procesos (cómo se hacen las cosas).
El tercer paso es pensar y accionar las soluciones para atacar la causa que genera el síntoma.
El cuarto paso es controlar si el síntoma desapareció o se mantiene. En el caso en que se mantenga, se erró en la solución o en la definición de la causa o solamente no se dio el tiempo necesario y si desapareció, felicitaciones y brinde por el avance.

Conclusión: ataque la causa para que desaparezca el síntoma.

Para toda consulta, comunicarse con:

Ing. Juan José Lansky
Magíster en Adm. Estratégica de Negocios.
Marketing A Su servicio
juanjolansky@arnet.com.ar

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